Solís pide al cielo olvidarla


Una de esas canciones de despecho, de tristeza absoluta cantada por el indiscutible rey de la ranchera-bolero, Javier Solís, que en 1961 pidió a Dios poder olvidar a aquella mujer, no recordarla, ni tan siquiera nombrarla. Al hacerme con la discografía de Javier Solís mi cultura musical adquirió otra dimensión, pues supe de un montón de canciones que no imaginé nunca que fueran tan viejas. Es el caso de “Ayúdame Dios mío”. La primera vez que la escuché fue por medio de Tamara, que en su disco ‘Gracias’ del año 1999 sacó una versión de esta canción. Fue aquella la primera vez que la escuché. Por aquel entonces tenía novia, estaba en Asturias y aunque era una canción triste, ambos teníamos gusto por aquella cantante en ciernes. A mí me recuerda, de forma paradójica a todos aquellos momentos que viví en Asturias, en Gijón, en aquella etapa que quisiera que volviera pero jamás volverá. En este caso creo que me es imposible elegir entre la versión de Tamara y la del disco ‘Enamorado de ti’ de Javier Solís. Son demasiados recuerdos, demasiada belleza, con una letra que me permitiré ponerla porque creo que la canción, lo vivido que está dentro de mí, lo vale. Es una de las canciones de mi vida, sin duda alguna. Y además me siento reflejado en esa letra porque más allá de lo vivido en tierras astures, posteriormente sí que pedí muchas veces el poder olvidar a alguien.


Ayúdame, Dios mío,
ayúdame a olvidarla,
arráncame del alma
esta pasión tan loca.

Ayúdame, Dios mío,
no quiero recordarla.
Prohíbele a mi boca
que la vuelva a nombrar.

Si escribiste el destino de los dos
con diferentes rutas,
no me dejes pecar al querer alcanzar
lo que no puede ser.

Ayúdame, Dios mío,
ayúdame a olvidarla,
matando este cariño
que no puedo evitar.

Ayúdame, Dios mío...

Versión de Tamara



Original de Javier Solís

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Related Posts with Thumbnails