1.- Carlos Chaouen – Semilla en la
tierra / Marwan – En mi cabeza
Sin lugar a dudas Chaouen ha sido
el cantante que más he escuchado este año, o para ser más exactos, el que más
me ha cautivado por sus letras. Esta versión de ‘Semilla en la tierra’ hecha en
el programa ‘Ratones coloraos de Jesús Quintero con Diego El Cigala a su vera en
2006, ha
sido una oda a mis pasos, a mi vida. La letra es sencillamente inefable. No hay
adjetivos calificativos para expresar lo mucho que ha significado esta canción,
las cientos, o quizás miles de veces que habré escuchado a lo largo de este año
la canción que, por otro lado, trata de la vida y en eso está también la
valoración. Es la vida, lo que duele, como un puñal, la vida que no tiene que
ver con amoríos –o un poco sí, ¿quién sabe? Duelen muchas cosas pero hay veces
que existen estos tesoritos que a un melómano como yo le saben a gloria y, a
veces, es la única salida a la felicidad o al desahogo. Este año, sin duda,
hace tiempo lo tenía decidido, ‘Semilla en la tierra’ ocupa el número 1 de mi
lista, de la Banda Sonora de Mi Vida. En 2010 fue 7º. No obstante, hay una
letra igual o mejor, no por su especial litúrgica propia de Chaouen, sino
porque desde finales del pasado año todas ya cada una de las palabras escritas
e interpretadas por su cantante son el fiel sinónimo de mi vida sentimental. Se
trata de ‘En mi cabeza’ de Marwan, que comparte número uno con Chaouen. Ya el
pasado año estuvo en lista y ocupó el puesto 11º. Era indiscutible que, salvo
sorpresa, estas dos canciones se llevarían el galardón, sin embargo me ha sido
imposible decidirme y en este décimo aniversario, estos diez años de lista he
decidido dar el número 1 de ‘Mis 50 Principales’ a “Semilla en la tierra” y “En
mi cabeza”. El motivo por el que la canción de Marwan copa el primer puesto es
claro: su letra. No conozco aún una canción que defina tan bien la historia
sentimental de mi vida. No es bueno que una canción te defina o te describa,
pero esta en particular por lo que me hace sentir. Es mi canción en estos
momentos, la que me hace expresarme físicamente, la que me quita las palabras
porque ya están escritas. Poco puedo decir. Era esa canción la que cuenta lo
que pasa por mi cabeza casi a diario. Por eso hay dos números uno.











