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Dame una noche más..inolvidable Roberto Antonio

Esta canción no es tan vieja como otras que pondré, es del año 1989, aquí en España, ningún nativo de estas tierra lo conocerá salvo por el super hit “Marejada”. Hablo de Roberto Antonio, un cantante venezolano que revolucionó una parte de la música o que comenzó a hacerlo con algo que algunos llamaron el tecno-merengue. En este caso traigo “Regálame una noche más”. Esta canción, muy melosa, romántica y digamos que sin nada que destaque, para mi lo hace porque durante mi infancia la escuché mil millones de veces en un contexto familiar y sobre todo aventurero. Sí, porque además de los habituales paseos familiares con esta canción de fondo (como otras canciones made in Venezuela) esta canción estuvo en mis primeras batallitas aventureras tipo senderismo, treking, ciclismo y similar. Puso banda sonora a muchos momentos, anhelos y esperanzas. Siempre será bonita y especial aunque a nadie nunca diga nada. No es por amor, es por las vivencias que tuvo detrás. Aquel casette lo habré escuchado literalmente miles de veces. Inolvidable del todo para mí.


A las puertas del deseo


Hace aproximadamente dos años que me empeciné en esta canción. La escuché cientos y cientos de veces durante un proceso complejo y duro. Lo bueno fue que me inspiró muchísimo en esos momentos. Tonto de mí, no supe que la canción “A las puertas del deseo” que en un inicio le atribuí a La Fuga –cuando todavía estaba Rulo-, en realidad no era del grupo cántabro. Fue hace dos semanas cuando descubrí que en realidad la canción de La Fuga sólo era una versión del tema que nueve años antes había hecho un grupo de Zaragoza llamado Tako. Fue en 1989 cuando sacaron el disco bajo el mismo nombre que la canción. En 1998 La Fuga, en su disco en concierto llamado ‘Un juguete por navidad’ tocaron esta canción. Una canción reivindicativa, habla de un asesinato, de muerte, de sueños, de cosas que subyacen en la mera letra de esta canción. Pongo, como es uso y costumbre la canción original y la versión


ORIGINAL DE TAKO



VERSIÓN DE LA FUGA


No lo quiero todo pero...


No me considero avaricioso ni pretendo conseguirlo todo, más bien lo que considero justo para mí que, no me cabe duda, es muy poco desde el punto de vista inmaterial. Otra canción motivacional para estos un-dos días que faltan para mi final. Se trata de la canción de Queen “I want It all”, canción del año 1989, proveniente del disco The Miracle. Es uno de esos himnos con un ritmo pegadizo y taxativo. No es que sea esta la canción que más utilice para motivarme, pero sí que es más bien post-motivación. Pero para ser sinceros en estos días ha sido una de las canciones que más he tenido que escuchar para asegurar, para ganar en autoconfianza. Siempre he pensando que para realizar casi cualquier cosa que te de miedo o que requiera un dosis de cuestiones personales tienes que trabajar la seguridad en ti mismo. Si tienes seguridad, no hay miedo, y por tanto eres libre para depender únicamente de tus habilidades. Esto en la teoría suena bien, en la práctica… mmm, siempre la práctica es más difícil. Por otra parte, ¿qué puedo decir de Queen que no se haya dicho, escrito, leído o escuchado? Para mí, uno de los grandes grupos de toda la historia de la música moderna. Me lo inculcaron en mi pubertad. Creo que en la educación musical –si alguno cree que existe-, ha de haber tiempo y espacio para el grupo del fallecido Freddy Mercury. Otra canción motivacional esta vez del grupo británico Queen. Por cierto, primera vez que lo pongo. ¡¡¡¡I can't belive It!!!!!

Maldiciendo amores


Pues como dirían allá, este cuate viene con esta rola buenísima pues. Sigo con las rancheras y esta vez traigo al primero de dos… que buenos dos. Se trata de Vicente Fernández y la canción “Por tu maldito amor”. Es parte de otra película con el mismo nombre estrenada en 1989. Parte también de mi infancia, donde seguí viviendo muy al estilo de las imágenes se os puede venir a la cabeza, granjas, fincas, camionetas, etc… Recuerdo que el país donde nací esta canción fue un boom. Vicente Fernández tiene una prolífica carrera desde 1968 y siempre arraigado en las rancheras de todo tipo, desde las más dolorosas hasta las más puras y genuinas. Ese hombre con bigote y pelo de antaño con la imagen estereotipada del mexicano más puro. Durante algún tiempo en mi infancia quería parecerme a este estilo de hombre y vida. Obviamente cambió porque cambié de vida y de ejemplos. Hace un par de años la reencontré por casualidad y fue un no parar de escucharla al igual que otras de Vicente Fernández. Esa imagen de hombre despechado, tirando una botella, con una nota de alguien que se va creo que es lo más parecido que ha pasado por mi vida. No sé cuántas noches habré pasado solo escuchando canciones, hablando solo, con una cerveza pensando en ese maldito amor con una letra desgarradora “Por tu maldito amor no logro acomodar mis sentimientos, y el alma se me sigue consumiendo” y cuando grita en medio de la canción eso de “¡¡Y PARA QUÉ QUIERO LA TUMBA SI YA ME ENTERRASTE EN VIDA, AHAHA AYI!! Es no más que la historia de uno de tantos amores… o uno especial en el que él la encuentra, se enamora y comenta en la canción que, oye, mira que yo nunca lo he negado, y que hasta con saña lo enloqueció de amor. El cayó en esa “trampa” con total ilusión. Peeeeero como suele ocurrir, todo se acabó, ella incumplió la promesa de quererse de adorarlo y lo hundió, se olvidó de él. Ese es el maldito amor del ‘Charro de Huentitán’. 









Crecí abrazado a la luna

Cuando tenía unos nueve años escuché esta canción. Recuerdo que íbamos recorriendo la Isla de Tenerife con mi familia y en el cassette estaba puesto el disco de Juan Pardo, 'Gallo de pelea' del año 1989. Posteriormente, mi idealismo del romanticismo se cimentó en las letras de este cantante y de esta canción, "Abrazadito a la luna". La música fue una especie de crianza de mi lado romántico más 'paroxial' y Juan Pardo y este disco en particular se rayó en mi habitación de tanto escucharlo. Y hoy, de mayor, ahora mismo, lo estoy escuchando y se me vienen a la cabeza cientos y cientos de momentos de mi infancia y mi adolescencia. Juan Pardo, recuerden, salió de Los Brincos, luego hizo un dúo con Júnior y acabó su carrera en solitario. Les dejo otra canción que forma parte de la Banda Sonora de mi Vida personal. 


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