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Siempre estaré para ti

image Los orígenes. De ahí surge todo. La inercia es lo que provoca que el ser humano haya sido bien forjado. Por eso, aunque hable mucho, lo hace porque ha escuchado y oído mucho. Ha visto muchas tristezas, lágrimas en los ojos de otras personas, se le ha caído el alma hasta el suelo por haber visto llantos de quienes amaba. Lo único que podía hacer es tirar de corazón, sentir la empatía. Porque yo he visto el lado oscuro de las personas, las que lloran, las que están en una lóbrega habitación. No hay palabras que valgan, sólo demostrar que pase lo que pase, ocurra lo que ocurra, bueno, pero sobre todo malo, estarás a su lado. Es tu forma de demostrar que en verdad amas. Cuando lloras delante de otra persona significa que ya no tienes nada que ocultar, cuando es verdadero enloqueces y si estás en el mismo planeta, en el mismo país, si hablas el mismo idioma, entenderás porque tú has pasado por lo mismo y dirás siempre, con orgullo, aunque sea sin palabras: I’ll stand by you. Canción de Pretenders, del año 1994, publicado en el disco ‘Last of the independents’

Dos guitarras, dos versiones, una GRAN canción

Lo bueno de estar solaz es que puedes descubrir, si tienes ganas y el tiempo acompaña, música que te llena y te enamoras. Si hace unos días confesaba ser ya fan de Ida Susal y de su música, hace poco escuché dos canciones que me mataron –en el buen sentido-. La primera es esta canción, “Les des guitars” (Las dos guitarras), del grupo francés Les Yeux Noirs. Me guardaré para mí la fuente de dónde encontré esta canción, pero digamos que fue necesaria en un momento en el que parecía que nada sucedía. Cuando no ocurre nada y escuchas una melodía que acompasa tus sentimientos y tus pensamientos sientes como si encontraras la banda sonora adecuada y lo mejor de todo es que no deseas dejar de escucharla. Esta canción de Les Yeux Noirs, pertenece al disco Suites, del año 1994, sin embargo mi afán investigador me llevó a averiguar que en realidad Les Yeux Noirs hicieron una versión del afamado cantante también francés Charles Aznavour que también he puesto en este blog. La canción original de Aznavour es de los años 60, sin embargo esta vez tengo que reconocer que me quedo con la versión de Les Yeux Noirs. Pongo no obstante ambas canciones, la original y la que yo descubrí –que tienes otras tantas versiones- pero la de Les Yeux Noirs me conquistó por completo por ese aire balkan que tiene.

VERSIÓN DE LES YEUX NOIRS

CHARLES AZNAVOUR

A mi familia

Fue allá por el año 94 o 95 cuando escuché por primera vez esta canción en una cinta de cassette pirata que contenía todo el disco donde está ésta canción, "No need to argue" (1994). Se trata de "Ode to my family", de The Cranberries, uno de mis grupos predilectos. Esta canción se la dedico a mi familia ante algunas graves e insondables vicisitudes adversas y banalidades vitales en en un escaso período espacio-temporal que no pueden tener paradigma o litúrgica que pueda ser expresada con vacuas palabras. Cuando la familia te tira de alguna manera y tu madurez se consolida, crees que todo tiene explicación, su espacio, su tiempo y que la intelectualidad o la razón lo puede explicar todo. Empero, la escasa línea que separa la línea entre la vida y la muerte puede atravesarse efímeramente. Y es ese trayecto el que contribuye a abrir o cerrar ventanas. Esta canción siempre estuvo en un cajón especial y como momento crucial en mi vida familiar, saco esta canción para orar por el bienestar de todos ellos y que el pequeño mini cosmos construido no se destruya para siempre. Esta canción para mi familia, para espantar los malos augurios y orar en voz alta mientras canto esta indeleble canción. 



Uno de repente se levanta un poco así, con el orgullo subido y la moral un poco jaquecosa, como diría una amiga palmera, un poco “perlujito”. Y en eso me suele suceder siempre, que se me viene a la cabeza una canción. Hoy la que ha estado rondándome desde el principio del día ha sido “No”. Un título contundente y no exento de belleza en sus autores que son varios. Me eché la siesta de media hora de descanso escuchándola de fondo y estoy deseando escucharla antes de acostarme durante mucho tiempo para convencerme de algo. En lo objetivo, sé que esta canción ha sido cantada, que sepa, por tres personas. En 1967, originariamente la cantó el gran MAESTRO Armando Manzanero. No creo que no haya una canción que no me encante de él. Recuerdo haberme pasado parte de mi adolescencia escuchando todos sus grandes éxitos, entre ellos “No”, por supuesto. Ese mismo año, en el 67 otro mexicano, Carlos Lico en la película “El Zángano”, la versionaba con un sentimiento desgarrador. Años más tarde de nuevo el maestro Manzanero junto con Edith Marquez la reeditaría (para mí peor versión que la primera de todas que sacó). Y en 1994, Alejandro Fernández sacó el disco “Grandes Éxitos a la manera de Alejandro Fernández” en donde versionaba la canción “No” dándole un toque renovador, despechado y sentimental al mismo tiempo. Es difícil elegir para mí, puesto que le tengo un cariño máximo, y respeto a Armando Manzanero y su primer “No”, pero la versión de Alejandro Fernández es arrebatadora. Yo me niego a elegir. Pero este “No” no es un “No” de negación, es uno “No” de auto regeneración y por qué no, de una ambivalencia socio-sentimental necesaria. Pensad lo que queráis, en el fondo, sólo hablo de música. 



¡¡Maldita mujer!!

No me puedo resistir a volver a poner a Platero y tú en esto del blues, en esta canción, Fito Cabrales clama al cielo por esa “Maldita mujer”. Viene del año 1994 de un disco excelso en calidad como es “Hay poco rock & roll” (No hay una que no me encante de este disco). Es si acaso un tema más desgarrador y triste que “Cantalojas”, recreándose no sólo en la música, en el blues en si, si no en la pena y la tristeza. Aunque bien es posible disfrutar este blues, como muchas veces lo he hecho a lo largo del tiempo, tomando un vaso de Legendario en mi bar favorito, o a la luz de las estrellas en mi casa, con la compañía de la solitaria oscuridad que todo el mundo necesita en algún momento. Es gozoso disfrutar de una canción así. Bueno, Platero y tú fue una banda de rock que enamoró (y revolucionó sobre todo) a los jóvenes y adolescentes de principios de los 90 y que luchó en inferioridad de condiciones con otros con tantos o más fans como Héroes del Silencio, sin embargo su legado musical queda ahí, y no lo voy a destapar en este post porque quiero hacerlo poco a poco con sus muchas canciones que valen oro. De este grupo, como todos sabrán, salió Fito Cabrales (Fito y Fitipaldis), dejando su presencia en el año 2000, es decir, hace ya más de diez años, el resto es historia por muchos conocidos, y si no, en algún post de Fito ya la revelaré, ahora maldigamos a esa mujer. Porque como dice Amiga Caraguapa, y lo reconoce abiertamente “Las mujeres son un desastre…son lo peor”. Y no lo digo yo, lo dice ella, así que si una mujer lo dice, por algo será, y no voy a ser yo quien le vaya a quitar la razón. Eso sí, aunque las maldigamos, tipos como yo, no podemos vivir sin ellas…¡¡¡”Maldita mujer”!!!

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