De nuevo vuelvo con el chileno Alberto Plaza y otra de sus canciones de amor, quizá de las más conocidas de aquel estrecho y montañoso país. Me hace recordar un montón de cosas, sobre todo a momentos en los que he estado enamorado. Un título contradictorio, a priori peyorativo, pero nada más lejos, aquí una muestra: “Porque soy un perfecto bandido que ha tomado tu amor por asalto; porque vivo en tu nube subido y cada día contigo puedo volar un poco más alto”. Esta canción salió al mercado en el año 1996 y el disco es homónimo al de la canción que pongo. La letra, como buen compositor que es, resulta genial.
Hace mucho tiempo que no escribo nada del cantautor chileno Alberto Plaza, podréis escuchar algo aquí o en este otro enlace. Este verano como de costumbre rescaté viejos CDs que tenía grabados y una de las canciones era “Vuela una lágrima”. Básicamente es otra canción de amor con nostalgia. Lo bueno de esta canción es que no es triste, sino es como una oda contradictoria a la tristeza con un ritmo alegre, un ritmo nativo de esos lares. Desconozco el sonio de los nativos mapuches de Chile, pero me suena a sonidos bolivianos, no precisamente chilenos de Alberto Plaza. Perteneciente al disco ‘Frebrero 14’ publicado en 2003, os dejo la letra de una canción que en pleno trabajo duro, bajo el incesante sol, me dejó bailando.
Vuela una lágrima porque no estás aquí
Sufre mi corazón, llora porque le duele la soledad
Sueña que vuelves barriendo las nostalgias y las penas
Rompe el silencio, la voz de un alma triste que te espera
Yo que voy a hacer si muero de amor por ti
Ya nada es lo mismo mi vida desde que tú no estás
Son tus ojos que me han embrujado
Es tu boca que me hace temblar
Es tu risa que mueve montaña...no sé qué será
Yo que voy a hacer si muero de amor por ti
Ya nada es lo mismo mi vida desde que tú no estás
Tú me tienes soñando despierto en las noches
mirando a la luna tratando de verte en su carita
Vuela una lágrima porque no estás aquí
Se oye un lamento, cruza la noche intenta llegar a ti
Sube el deseo, aumenta la distancia de tu recuerdo
Dale paloma, consuela un alma triste que te espera
Día de San Valentín. 14 de febrero. Hay canciones para estas fechas. Siempre me acuerdo de la misma. La canción se llama precisamente "Febrero 14". Definitoria, ¿no? La conozco desde hace siete años y forma parte de la banda sonora particular de mi vida adulta. Me trae unos recuerdos enormes, como de los cinco hijos que supuestamente iba a tener (un mini equipo de basket), como la ilusión de una mujer en un período concreto. Como la compañía y la soledad que siempre tengo en esta fecha. Al decir verdad sólo 1 vez en toda mi vida he podido celebrar esta fecha con pareja. Para un romántico como yo, todos los días son especiales, pero esta en particular es como el clímax. Y no para ir a un centro comercial ni nada por el estilo, los regalos de amor que no tienen precio no se compran con el dinero y mi idea de "regalo" de 14 de febrero está lejos de ser un mero regalo material. Esto entra en lo personal, en lo muy personal así que pasaré a lo musical. Esta canción la canta un cantautor chileno, Alberto Plaza, un tío con unas canciones y unas letras sublimes (¿Qué voy a decir yo si me gusta, no?). Tiene canciones muy directas y que ya puse en el pasado hace no mucho, como "Tú ya no me quieres y punto". Esta canción pertenece al disco que lleva el mismo título, "Febrero 14", del año 2003, y es una canción, al menos para mí, para mirar al cielo todo el día y no parar de soñar con ese amor al que regalarle esta canción y que el amor fluya en toda la atmósfera y confluya en un punto común: dos labios, una cama y la sempiternidad de un sentimiento que al menos a mí se me resiste. Como no tengo a quién dedicársela por mi soltería, me la dedico a mi mismo, a mis historias de amor, a mi vida, mis contradictorios ideales y a este día que como dije, lejos de ser un día de Centros Comerciales, para mí es el clímax del amor que cada día ha de seguir su trayectoria y no descuidarse (para más información sobre lo que estoy diciendo, ver la película '50 Primeras citas').
Obviamente de la anterior entrada se deduce una clara directa a lo más intrínseco: “Tu ya no me quieres y punto”, así mismo lo plasma el chileno Alberto Plaza con esta canción en la que lo dice todo y todo perfectamente bien para acabar con una mini historia sin historia real porque esto es música. Muchas veces las canciones tienes virtudes de decir cosas tan claras y llanas que sobran palabras –aunque a servidor le encante jugar con palabras-. Pero decir sin decir es mejor que decirlo a veces para tratar de ser consecuente con Bastetstán. Esta canción pertenece al disco “Febrero” del año 2003. La descubrí hace ya algunos años por mi cuenta, pero al cantautor chileno lo conocí gracias a una amiga de Chile que me “dedicó” y “regaló” algunas canciones que estarán clavadas indeleblemente y que de una forma que no explicaré le pertenecen. Pero esto, el título de esta canción sucede cuando alguien te da palabras, no cumple promesas, no es consecuente, se esconde y pese a decirlo te demuestra que de ninguna manera, absolutamente de ninguna forma, ya no te quiere. Punto y final.