Uf. ¿Cómo comenzar esta entrada?
Es difícil realmente porque para mí tiene una fuerte trascendencia. Minutos antes de comenzar a escribir, pensé que iba a ser capaz de expresar lo que querría, pero ya veo que me quedaré en claro déficit. Esta canción
la conozco desde hace sólo dos días. Hacía mucho, muchísimo tiempo que no tenía un
flechazo musical. Fue amor a la primera melodía. Antes me sucedía a menudo,
ahora cada vez menos. Volvió a ser amiga ‘Caraguapa’ que tiene la inmensa
capacidad para poner en mi camino canciones que me embrujan. Realmente tiene
gran calado por cómo me la dio a conocer, por las palabras que intercambiamos
aquella noche. No he querido tardar nada en sacarla a luz porque no he podido
dejar de escucharla. Por aquella conversación, unido a la carta que escribí
posteriormente han hecho de esta canción algo muy especial. Me encantaría poder
decir abiertamente lo que realmente subyace, pero será en otro lugar y otro
momento. Bueno, no lo he dicho pero se trata de la canción “Amelie” de Pereza,
canción del disco “Aviones” publicado en 2009. Juré a ‘Caraguapa’ que esta
canción sería para siempre suya. No sé si seré capaz de cumplir tal promesa,
pero me encantan los retos. Si no la cumplo será porque encuentre a la mujer
que haga que me tiemblen las piernas y que me gane de todas, todas. La letra,
por cierto, me encanta. A nadie le dirá nada, a mí, por lo menos, me lo dice
todo.
Voy a ser poco original. Pero
también porque me pongo a intentar ser singular y veo que el camino de la
contumacia no es el mejor. Para mí puede que ya haya sido todo lo original que podría
haber sido…o no ¿Quién sabe? El caso es que he decidido darle un giro a este
blog. Los por qué son innatos e inherentes a mi mismo. El orden del caos. El
primer blog serio que tuve se llamaba “Canciones de mi vida”, y en él, en
realidad contaba de todo, era la antesala del actual ‘Ficciones Vitales’ –mi creación
más maravillosa subjetivamente hablando-. Por el camino he tenido que aguantar
críticas varias y auto proclamados diseñadores de mis espacios sin haberles
requerido para tal fin. El caso es que he decidido rescatar el nombre de aquel blog
que comencé hace ya más de un lustro y que feneció de intoxicación hace un
tiempo ‘X’. Tengo en la recámara más de 9.000 canciones, de ellas probablemente
quisiera poder tener tiempo para publicar la mitad -misión imposible-, pero prefiero que algo
quede para mí. Aún con todo estoy muy satisfecho de mi gusto pese a las eternas
críticas. Para mí la música es una forma de vivir a las personas y el mundo. Bueno,
y puestos a ser poco original, en este giro –relativo giro, ya que esto seguirá
siendo sobre todo música-, repito una canción por primera vez. Cuando amiga ‘Caraguapa’
me descubrió esta canción nunca imaginé que tuviera el calado que tiene
actualmente. Fue la canción que estuvo presente en el post-trauma de las últimas
relaciones sociales. Estuvo
presente en aquel verano en que Marruecos fue el cielo y un poco de averno
también. Ha estado presente en mis pateos, en mis estudios, en mis
pensamientos. ¡¡Está presente ahora mismo también!! Ha invadido por completo mi
vida. No puedo dejar de escucharla y ya es una canción imprescindible,
indeleble. Se trata de “Cuatro elementos” de La Musicalité. No
quiero volver a repetir canciones, pero en este caso es diferente. Es el punto
de inflexión. Los próximos días volveré un poco a los ‘fueros’ de este blog con
las canciones viejitas que tanto me encantan. Pero hoy, con el examen aún en la
órbita y toda la amalgama de sentimientos primicolonizadores rebrotando por
este gran universo, esta canción ha sido la que me ha llevado en volandas
cuando faltaba un amplexo, un ósculo (como diría la muletilla aclaratoria de Goyo
Jiménez: “Para los de la L.O.G.S.E.”,
abrazos y besos), cuando faltaban cosas que considero imprescindible. Puedo
estar sin comer, sin dormir... pero no puedo estar sin esas
cosas que las letras y las melodías de las canciones me han dado. Podría
alargar más esta entrada, pero ya carece de sentido. He dejado meridianamente
claro lo que pretendía. Como decía, repito canción, pero esta vez con una versión
‘íntima’ que descubrí hace cuatro días y que me tiene totalmente arrebatado. “Cuatro
elementos” en versión acústica.
Ya sabemos que hay grupos de una
sola canción. Es el caso de Survivor. Si digo este nombre, sólo habrá un puñado
que los reconozca y que además sepa algo más a fondo. Pero menciono “Eye the
tiger”, para más detalle Banda Sonora de Rocky III, seguro que ya casi todos
saben de qué hablo. Falta sólo un día, es decir, mañana es el día en el que
estaré escuchando las últimas canciones que he puesto para motivarme y ganar en
confianza, seguridad y ser capaz de luchar contra la geografía, la física, la
química, las dataciones geológicas, la historia y las matemáticas en el examen
todoterreno que he de hacer. Para mí aprobar este examen supondría uno de los
pasos más importantes. Sería sentirme casi licenciado. Sólo un examen (el del día
28 de mayo) será más importante que este, pero es el que me ocupa. No queda
otra que ser y estar seguro de uno mismo. El ojo del tigre. La canción
motivacional por excelencia para mí. Ah, la canción es del año 1.982 y el título
del álbum que salió al mercado lleva el mismo título que la canción: ‘Eye the
tiger’
No me considero avaricioso ni
pretendo conseguirlo todo, más bien lo que considero justo para mí que, no me
cabe duda, es muy poco desde el punto de vista inmaterial. Otra canción
motivacional para estos un-dos días que faltan para mi final. Se trata de la
canción de Queen “I want It all”, canción del año 1989, proveniente del disco
The Miracle. Es uno de esos himnos con un ritmo pegadizo y taxativo. No es que
sea esta la canción que más utilice para motivarme, pero sí que es más bien
post-motivación. Pero para ser sinceros en estos días ha sido una de las
canciones que más he tenido que escuchar para asegurar, para ganar en
autoconfianza. Siempre he pensando que para realizar casi cualquier cosa que te
de miedo o que requiera un dosis de cuestiones personales tienes que trabajar
la seguridad en ti mismo. Si tienes seguridad, no hay miedo, y por tanto eres
libre para depender únicamente de tus habilidades. Esto en la teoría suena
bien, en la práctica… mmm, siempre la práctica es más difícil. Por otra parte, ¿qué
puedo decir de Queen que no se haya dicho, escrito, leído o escuchado? Para mí,
uno de los grandes grupos de toda la historia de la música moderna. Me lo
inculcaron en mi pubertad. Creo que en la educación musical –si alguno cree que
existe-, ha de haber tiempo y espacio para el grupo del fallecido Freddy
Mercury. Otra canción motivacional esta vez del grupo británico Queen. Por cierto, primera vez que lo pongo. ¡¡¡¡I can't belive It!!!!!
No va más. Dentro de un, dos,
tres días me juego la primera de las tres finales en mi carrera. No hace falta
que nadie me ponga ningún peso, ya lo hago yo por el resto y por mi mismo. Es
tiempo de motivación, es tiempo para fortalecer la cabeza perjudicada,
hastiada, agotada. La canción que pongo es habitual en mis objetivos. “Simple
the best”, de Tina Tarner, canción del año 1991, del disco que lleva el mismo
nombre de la canción. Cuenta un leyenda que el llamado ‘Dios’ del baloncesto
mundial, Michael Jordan se ponía esta canción antes de cada partido para
motivarse. Yo estoy a infinitos años luz de ser el Michael Jordan de mi
carrera, pero lo que nos une es esta canción que actúa como las espinacas de
Popeye. No pretendo ser el mejor –aunque me gustaría-, pretendo ser bueno y
salir adelante aunque en el fondo se trate de cuestiones con poco sentido en
los momentos en los que está cayendo muchísima injusticia a todos los niveles.
Algunos amigos un poco puristas
en esto de la música se referían a estos grupos y estas canciones de forma
peyorativa. Pero, ¿cómo desperdiciar recuerdos de estas canciones? Esta no es
otra canción de amor… Pudiendo serlo, para mí significan mucho por mi infancia,
mi adolescencia o pubertad que pusieron las bases de mi melomanía crónica. Dicho
sea de paso tengo que dar las gracias a ‘Caraguapa’, mi única amiga que tiene
un nombre tan bonito porque tiene una canción tatuada a su recuerdo como es,
precisamente, “Caraguapa” de MBI. Pero cuestiones estas aparte, muchas veces,
demasiadas, me atrevería a decir, me he levantado de la cama con esta canción
en la cabeza. Sin embargo, hasta hace hoy mismo no me di cuenta de que no tenía
esta canción en mi lista de canciones (tenía 9.991, ahora, con esta, 9.992
canciones en mi lista). No sabía ni el título. Pues bien, es de Jon Bon Jovi y
se llama “This ain’t a love song”, canción del año 1995, del disco ‘These days’.
Alcanzó el número uno en España el 8 julio de 1995. Sí, por aquella época era
un guapo mocete de unos doce años. ¡¡Qué días aquellos!! Aunque hoy día estos
grupos estén lejísimos de mi gusto musical, no puedo defenestrarlos porque
significaron muchísimo en mi vida. Es como la película “El efecto Mariposa”,
pero en vez de leer, tan sólo necesito escuchar estas canciones para situarme
justo en los momentos en los que escuchaba estas canciones. Recordando mi
intrincada forma de amar, que ya en aquella edad, tenía, y que en el futuro se
convertiría en uno de mis mejores aspectos. Esta no es otra canción cualquier
de amor, es un recuerdo a mi adolescencia, a mi pasado. Es si se quiere, un
homenaje musical.
Esta semana es importante. Realmente importante. Bueno,
en realidad los próximos 10 días. Por
eso desde ya mismo mi cabeza, como suele ocurrir, se ha ‘reseteado’ y ha puesto
una banda sonora especial para estas ocasiones. La primera es una que la verdad
es que es la primera vez que utilizaré esta canción para la motivación. Aunque
lo cierto es que ahora no tengo demasiado tiempo para buscar y concretar con
datos. La canción “I gonna live forever” o “Remeber my name” –ni tan siquiera sé
su verdadero nombre-, era la canción de cabecera de la serie ‘Fama’, del año
1982 que a mí me cogió casi recién nacidito. Pues eso, a motivarse con buenas
energías. Venga, va…
Es una canción que conozco desde hace años, muchos años. Ya ni recuerdo cuando fue la primera vez que la escuché. Lo que sí sé es cuando suelo escuchar esta canción. En momentos como los actuales. Nunca falta a su cita. "Cara a cara", pertenece al disco "Historias normales", que salió al mercado en el año 1998. Sergio Dalma, repudiados por muchos, queridos por otros, se hizo famoso a principios de los 90 con aquel "Bailar pegados", canción que yo, en particular, viví como infante como si de una idealización se tratara. Hacía tiempo que no publicada nada porque, cierto es, que la música que estoy escuchando en estos momentos ya ha sido publicada, y cuando hay algo nuevo...pues no me acuerdo. En este caso aproveché la coyuntura para poner a un cantante que no tengo problemas en reconocer que me gusta y que muchas de sus canciones, de hecho, forman parte de mi banda sonora personal.