Continúo en plan francés. Un poco también porque durante ya el sempiterno recuerdo del viaje marroquí tuve que escuchar hablar más francés que en toda mi vida, así que un poco en homenaje a todos esos que me hablaban en francés sin entender apenas ni J. Hoy traigo una que todos conocerán y que además es un exitazo de esos imprescindibles. Durante mis últimas caminatas en donde vivo en momentos puntuales, un poco henchido de satisfacciones he recordado y cantado “Capri c’est fini”. Aunque parece que ensalza y enorgullece algo, lo cierto es que es una canción triste, melancólica: “Caprí, se acabó, y pensar que el lugar de mi primer amor. Caprí, se acabó, no creo que vuelva nunca más. A veces me encantaría decirte que me encantaría que volvamos a empezar, pero pierdo el valor porque sé que dirás que no…”. Triste sí, pero inmortal. Además, cabe mencionar que su autor, que no lo he dicho aún, Hervé Vilard es coetáneo de Christophe. Su éxito medio geográfico de Caprí ocurrió en 1966, tan sólo un año después de que todos escucharan el lamento por “Aline”