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No puedo/quiero enamorar de ti

Creo que no he sido capaz de decir esto a ninguna chica pero sobre todo es importante porque en los últimos meses sí lo he pensado. "No puedo enamorarme de ti" de Joaquin Sabina. Una canción publicada en el año 2002 como parte del disco homenaje a Antonio Flores. Esta letra es clara y yo, que también soy sólo a veces un poco cobarde (escasísimas ocasiones, lo juro) me quedó o me faltó por decirle a alguien estas palabras:

"Escucha una cosa Que te voy a decir
Aunque te duela el alma Como me duele a mi
Podría engañarte Si se me diera de ti
El caso es que No puedo enamorarme de ti
No, no puedo enamorarme de ti
Nadie te roba nada Nadie ocupa el lugar
De nadie son los besos Del los labios del mar
De nadie es el camino Que no mira hacia atr£s
Donde se desangran Las estatuas de sal
No no puedo enamorarme de ti, No no puedo enamorarme de ti
No no puedo enamorarme de ti, No no puedo enamorarme de ti
Si quieres quererme Voy a dejarme querer
Si quieres odiarme No me tengas piedad
Pero hay una cosa Que no vas a lograr
Y es hacer negocios Con la necesidad"

Ya eyaculé

No es algo habitual, tampoco me lo piden ni mucho menos, pero esta entrada es por una petición y en parte por una deuda. ¡¡No poner una canción de Joaquín Sabina!! Cierto delito he cometido, he de reconocerlo. Un año tan “cantautor” que estoy teniendo ha de tener a este genio. Aarón, un viejo compañero de fatigas y amigo, en una noche hace poco me dijo: “es increíble que aún no hayas puesto ninguna canción de Sabina, me tienes que dedicar una canción”. Pues eso, pocas veces me lo piden, pero yo encantado. Eso sí, le dije que me reservaba el derecho a elegirla. Esta canción que pongo ya la puse en el anterior blog, el que precedió a éste, pero en éste es la primera vez. Recuerdo que la descubrí no hace demasiado. Aarón, a diferencia de yo, y como otras personas como Kunfu y muchos otros, admiran y veneran a Sabina y conocen muy bien su obra. Yo soy un iniciado al que le queda mucho por escuchar del cantautor jienense. ¿Por qué esta canción? Porque me encanta, porque no es tabú, tiene una letra que algunos pueden considerar soez, pero es puro erotismo y me encanta desde que la descubrí hace casi dos años. Desde el “vístete de putita, corazón, vuélveme loco… Juégate un polvo al trivial del amor….” Canción con aire cubano-africano, con una letra además, como suele ser habitual en Sabina, muy completa, que no se queda en lo superfluo aunque lo parezca. Le dedico esta canción a Aarón porque además la cantamos en aquella noche de besos y un gran fondo. Inolvidable para mí. No se trata de nada sexual –aclaro- simplemente no quería poner ninguna canción archi conocida, sino algo diferente y animado. Os dejo con “Ya eyaculé” –no es una noticia personal- dedicado a esas noches y conversaciones de todo tipo con ese descubrimiento llamado Aarón.

Vístete de putita, corazón,

vuélveme loco.

Ponte esas braguitas de nylon

y luego te las quitas poco a poco.

No me tengas a dieta,

me queda una chinita para un peta

y un disco de boleros

para jugar contigo,

a menos de una cuarta de tu ombligo,

a mancharte de tarta los ligueros.

Ya, ya, ya eyaculé

(¿ya?),

ya, ya, ya eyaculé.

¡Ay, negra,

si tú sipiera!

Anoche te vi pasar

y no quise que me viera.

A él tú le hará como a mí,

que cuando no tuve plata

te corrite de bachata,

sin acordarte de mí.

Sóngoro cosongo,

songo bé.

Vístete de enfermera, corazón,

que estoy malito.

Juégate un polvo al trivial del amor,

me llevas de ventaja dos quesitos.

No hace falta permiso

para rodar desnudos por el piso,

como dos sordomudos,

sin otro paraíso

que el que mi lengua invoca

a las puertas del cielo de tu boca.

Ya, ya, ya eyaculé

(¿ya?),

ya, ya, ya eyaculé.

Mamatomba,

serembe cuserembá.

El negro canta y se ajuma,

el negro se ajuma y canta,

el negro canta y se va.

Tamba, tamba, tamba, tamba,

tamba del negro que tumba;

tumba del negro, caramba,

caramba, que el negro tumba:

¡yamba, yambó, yambambé!

Porque, comadre, los duelos

son menos duelos con risas

y los ardores con visa

y los licores con hielo

y el corazón a deshora

y las uñas en la cara,

me lo dijo una señora,

disfrazada de cualquiera,

que quiso que la besara

como si no la quisiera.

Ya, ya, ya eyaculé

(¿ya?),

ya, ya, ya eyaculé.

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