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Toooodo tu amor


Vuelvo de nuevo a John Mayall & The Bluesbrakers with Eric Clapton, el disco del año 1966 que para mí está en el Olimpo de los dioses. Esta vez voy a por la que considero canción estrella del disco: “All your love”. De nuevo se me ponen los pelos de punta. ¿Qué más puedo decir de todos estos? Noches eternas en aquel garito que, cuando quería, ponía durante toda la noche este discazo y otros de John Mayall. Entre litros de margarita, litros de cerveza negra y Legendarios, acababa extasiado de musicalidad sin importar quién estaba al lado. Comenzaba jugando al ajedrez y al cabo de las horas, daba igual todo. La música se introducía por cada poro de mi piel. Igual existía vacuidad de sensaciones sociales o sociabilizadoras, pero había adquirido algo que no se podía expresar con palabras. En síntesis: muchas noches etílicas con experiencias gratas que guardo como un gran recuerdo.

¿Lo has oído?


Haciendo recopilación de los cantantes que tenía en este blog me sorprendió fatalmente encontrar que no había publicado nada de este genio –para muchos no sólo no lo es, sino que hablan pestes-. Al menos el disco del que voy a hablar roza lo inefable, indescriptible. Hablo de John Mayall en compañía de The Bluesbrakers y Eric Clapton. Este disco de este trío fue grabado en el año 1966. En esta primera entrega traigo un plato suave, “Have you heard”. Es caviar, es sublime, es fantástico. ¿Cuántas noches habré pasado bebiendo unos margaritas, mientras jugaba al ajedrez un sábado noche después de haber estado toda la semana estresadísimo? Perdí la cuenta, pero aquella etapa tuvo sus cosas buenas, como haber escuchado de fondo a John Mayall & The Bluesbrakers with Eric Clapton. Para no adelantar mucho más, les dejo esto, ¿No lo habéis oído aún? Tardáis. 















Celoso

image Publicar esta canción no ha sido fácil debido a la investigación casi inconclusa de los orígenes. Gracias a la red de redes he podido aproximarme. Todos o muchos conocerán la canción “Celoso” por Maná, que en 1995 cantó este tema como Banda Sonora de la película de Francis Ford Coppola “Mi Familia”. Posteriormente hace unos pocos años en uno de sus miles, cientos o para ser menos exagerados, decenas de recopilatorios del image grupo mexicano, hubo información de que se trataba de una versión en homenaje al Trío Los Panchos. Hasta hace poco pensaba que esta canción era del grupo estadounidense (sí, Los Panchos eran de EEUU, concretamente mexicanos afincados en el mencionado país). No está exento de duda la verdadera autoría de esta canción por parte de Los Panchos, pero sí está en estrecha relación la permanencia en la formación del bolero de Johnny Albino. image Para que los que no lo sepan Los Panchos tuvo varios cambios de componentes, a saber (y que yo sepa): Hernando Avilés; Shaw Moreno, Rodríguez, Johnny Albino; Enrique Cáceres; Ovidio Hernández y Basurto Lara en orden cronológico, aunque siempre con la raíz de El Güero (Alfredo Bojalil Gil) y José de Jesús Navarro que estuvieron ahí –siempre y cuando las fuentes consultadas sean exactas-. El image caso es que esta canción se grabó en un álbum titulado “Celoso”, de eso no hay dudas, de lo que sí existen dudas es de su fecha. Aquí comienzan las conjeturas: Johnny Albino ingresó en Los Panchos en 1957 y estuvo ahí hasta 1968. Según la información que he podido recabar, Albino quería abandonar el grupo en agosto de 1965, y según las fuentes, la última grabación de Albino fue un LP titulado precisamente “Celoso”, así pues mis conjeturas me llevan a ubicar el año de salida al mercado en 1966. Sin embargo, al ver la carátula posterior del disco pude ver una referencia bajo esta canción: Jenny Lou Carson. Esto me llevó a indagar y descubrí para mi sorpresa que este tema no es originario de Los Panchos como yo creía, sino de la estadounidense Carson que la sacó –supongo que como single, al no existir más información- en el año 1944, es decir, habría visto la luz 22 años antes bajo el título de “Jealous Heart” (Corazón celoso). Al escucharla es exactamente la misma canción con un ritmo más lento y sin el género del bolero detrás de Los Panchos (ni el bolero-ranchera que versionó Maná 51 años después). Esa es pues la génesis de la canción “Celoso”, de la que se desprende, hay un montón de versiones, muchas en ingles y con otros estilos como la de Connie Francis, que la publico en 1965 con el título homónimo en inglés con un ligero estilo country sesentero. Hasta aquí llega una de mis investigaciones más profundas y misteriosas a falta de confirmar el año de publicación de esta canción y disco por parte del Trío Los Panchos. Les dejos la original de Carson y las versiones ‘sesentera’-country (Francis), bolero (Los Panchos) y bolero-ranchera (Maná) de los que he mencionado.

Canción original de Jenny Lou Carson (1944)

 

Versión de Connie Francis (1966)

 

Versión de Los Panchos (1965)

 

Versión de Maná (1995)

Una copa rota



“La copa rota” es una canción que he conocido este año pero que es originaria del año 1966, de José Feliciano y que 30 años después Los Rodríguez (el grupo de Andrés Calamaro) versionó. A mí me sabe a teatro, pues un compañero de teatro canturrea en nuestra obra esta canción y el pasado fin de semana la cantó entera con su guitarra que yo desconocía como el ignorante que soy. Desde que escuché ambas versiones, tanto la de Los Rodríguez como la de José Feliciano, no hay color, me quedo de todas, todas, con la canción de José Feliciano. A mi me sabe a muchas, muchísimas tardes de teatro y seguirá siendo así porque mi amigo cantautor la versiona mucho mejor, muchísimo mejor que Calamaro y Los Rodríguez. Pondré las dos versiones que he encontrado, pero insisto, nada como la del boricua José Feliciano. 




¡Píntalo de negro!

Soy Beatle, lo reconozco y presumo de ello, no hay color para mi en la comparación Beatle-Rolling Stones y no pretendo abrir un debate que, por otro lado, no me interesa porque allá cada cual con sus gustos. Esta canción de los Rolling Stones, “Paint It Black” la oí hace unos dos años en profundidad, antes la conocía, pero no fue hasta ese final de 2008 cuando se hizo realidad más o menos cada una de sus palabras. En 2004, Paint It, Black fue ubicada en el puesto 174 en la Lista de Rolling Stone de las 500 mejores canciones de todos los tiempos. Ha sido banda sonora de películas como “La chaqueta metálica”, “Misión Vietnam” o “Pactar con el diablo”. En otras versiones, también ha sido banda sonora de películas como “Entre el amor y el juego” interpretada por Jonny Lang. Es del año 1966, del álbum Aftermath y ahora mismo es una canción muy personal, ya que lo pasado a fines de 2008, en cierta forma y con todos los matices se repite y es casi imposible no quererlo pintarlo todo de negro. Motivos personalísimos que aquí, no es el lugar y como ya he dicho en Facebook, "No escribo, y si no escribo, no vivo", ergo, todo negro. Por lo demás, qué duda cabe, tema imprescindible. 

Veo una puerta roja y la quiero pintada de negro
Ningún color no más quiero que se conviertan en negro
Veo a las chicas pasar vestidas con sus ropas de verano
Tengo que dar vuelta a mi cabeza hasta que mi oscuridad se va

Veo una línea de coches y todos están pintados de negro
Con flores y mi amor ambas nunca volverán
Veo a las personas voltear sus cabezas y rápidamente mirar a otra parte
Como un bebé recién nacido simplemente pasa cada día

Veo dentro de mi y veo que mi corazón es negro
Veo mi puerta roja y ha sido pintada de negro
Quizá entonces desapareceré y no tendré que enfrentar los hechos
No es fácil enfrentarte cuando todo tu mundo es negro

Nunca más mi mar verde se tornará azul oscuro
No podía prever que esta cosa te pasaría a ti
Si miro lo suficiente al sol cuando se pone
Mi amor reirá conmigo antes de que venga la mañana

Veo una puerta roja y la quiero pintada de negro
Ningún color no más quiero que se conviertan en negro
Veo a las chicas pasar vestidas con sus ropas de verano
Tengo que dar vuelta a mi cabeza hasta que mi oscuridad se va

Hmm, hmm, hmm,...

Quiero verlo pintado de negro
Negro como la noche, negro como el carbón
Quiero borrar el sol del cielo
Lo quiero ver pintado, pintado, pintado, pintado de negro. ¡Sí!

Déjenme dormir

Por motivos que no vienen al caso, "I'm only sleeping" es mi canción favorita de los Beatles. Sí, de entre toooooodas esas que están las listas de las mejores de ellos, la mía, mi favorita, la que más me llega, es "I'm only sleeping", del disco 'Revolver' del año 1966. Es algo así como "déjame en paz, que sólo quiero dormir". Un poco así me siento así. Aletargado, vago, displicente con todo, pasando, como si nada fuera conmigo. Hay una cita que saqué de Internet y que decía lo siguiente: "En la canción "I'm only sleeping" John Lennon da a entender que no está ni´ahí con el mundo exterior y sólo pide que no le molesten, que está muy bien haciendo lo que hace: durmiendo. Aquí dice básicamente esto mismo: no se preocupen por él, y que sólo lo dejen mirar como las ruedas giran. Según John, el Universo es en sí como una gran rueda. Aquí la fuente de la cita. Otra cita que me encanta la dijo Pete Shotton, amigo de la infancia de John Lennon quien dijo que "I'm only sleeping evoca brillantemente el estado de letargo inducido químicamente por el que John navegaba. Más o menos, con sus matices, ando yo ahora mismo, como hace dos años, como hace mucho tiempo al querer ir, en general, a mi bola. Déjenme dormir que algún día, si me apetece, despertaré...

"TAN SÓLO ESTOY DURMIENDO"

Cuando me levanto pronto por la mañana
levanto mi cabeza, aun bostezando.
Cuando estoy en mitad de un sueño,
me quedo en cama, y floto a favor de corriente
Por favor no me despiertes, no me agites,
déjame donde estoy, tan sólo estoy durmiendo.

Todo el mundo parece pensar que soy vago,
no me importa, yo creo que están locos.
Corriendo a todos los sitios a tal velocidad,
hasta que se dan cuenta de que no hay necesidad
Por favor, no me estropees el día, estoy a kilómetros de distancia
y después de todo, tan sólo estoy durmiendo.

Controlando el mundo que pasa en mi ventana,
tomándome mi tiempo, tumbado allí mirando al techo,
esperando a que llegue un pensamiento de sueño.
Por favor, no me estropees el día, estoy a kilómetros de distancia
y después de todo, tan sólo estoy durmiendo.

Controlando el mundo que pasa en mi ventana,
tomándome mi tiempo, tumbado allí mirando al techo,

Cuando me levanto pronto por la mañana
levanto mi cabeza, aun bostezando.
Cuendo estoy en mitad de un sueño,
me quedo en cama, y floto río abajo (floto río abajo)
Por favor no me despiertes, no me agites,
déjame donde estoy, tan sólo estoy durmiendo.




Nunca quiero olvidar ese sorbo

Creo que existirán hoy día pocos que no conozcan esta canción. Y si los existe, mejor, punto a mi favor por ponerla. Tendría aproximadamente diez o doce años cuando escuché por primera vez esta canción. Fue en una de las mejores series que nunca jamás han puesto ni pondrán en la tele: Farmacia de guardia. Vale, influye el factor infantil-idealista. Hablo de “Un sorbito de champán” de Los Brincos. Recuerdo justamente cuando Kike, estaba en la rebotica de la farmacia con la que era entonces su novia de turno –afortunado el chaval, otros no podremos presumir de eso-. Comenzaron a bailar, mientras se escuchaba de fondo esta canción. Fue un proceso de asimilación de un ideal: bailar pegado a una chica que te gusta con una canción melosa. Uno de esos amores castos, bellos, increíbles. Ah, claro, la canción de Los Brincos es del año 1966, del disco Brincos II, (44 años, ahí es nada). En Los Brincos estaban entonces Junior y Juan Pardo (amenazo con poner varias de Juan Pardo, aviso), quienes luego se separarían no mucho más tarde para formar un dúo primero, y luego Juan Pardo en solitario (para mí, genial el tío). Pero metidos de lleno, ellos también protagonizaron ese éxito. Objetivamente no la escucho siempre, pero es imprescindible. Porque el idealismo sentimental está ahí, porque genera buenos recuerdos, mejores futuribles y ese lado retro, romántico que ¿Quién no querría para sí? Me encanta esta canción. Desde que se me vino a la cabeza, no he podido dejar de escucharla. Me transporta a otros momentos, a otras situaciones...

En Caprí, todo se acabó

Continúo en plan francés. Un poco también porque durante ya el sempiterno recuerdo del viaje marroquí tuve que escuchar hablar más francés que en toda mi vida, así que un poco en homenaje a todos esos que me hablaban en francés sin entender apenas ni J. Hoy traigo una que todos conocerán y que además es un exitazo de esos imprescindibles. Durante mis últimas caminatas en donde vivo en momentos puntuales, un poco henchido de satisfacciones he recordado y cantado “Capri c’est fini”. Aunque parece que ensalza y enorgullece algo, lo cierto es que es una canción triste, melancólica: “Caprí, se acabó, y pensar que el lugar de mi primer amor. Caprí, se acabó, no creo que vuelva nunca más. A veces me encantaría decirte que me encantaría que volvamos a empezar, pero pierdo el valor porque sé que dirás que no…”. Triste sí, pero inmortal. Además, cabe mencionar que su autor, que no lo he dicho aún, Hervé Vilard es coetáneo de Christophe. Su éxito medio geográfico de Caprí ocurrió en 1966, tan sólo un año después de que todos escucharan el lamento por “Aline



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