A raíz un poco de varias cosas voy a meter estos días un par de canciones en francés, lo poco que conozco. La culpable de estas canciones es Ana, seguidora de este torpe blog que me puso una canción desesperada de Jaques Brel “Ne me quitte pass”. Recordando un poco caí en la cuenta de que la había escuchado en la voz de la impresionante Nina Simone. Pero bueno, el caso es que me apetece volver un poco a lo retro en plan francés. Traigo al estrado del blog a “Aline”, canción de Christophe. Este hombre se caracterizó por ser uno de esos que fue recordado por una canción, precisamente “Aline”. Vale, seguro que los más melómanos y además franceses me podrán quitar la razón, pero he leído algunas cosas y he escuchado cosas del bueno de Christophe y no hace falta mucho para saber que en verdad este pobre hombre, aunque trató de enderezar su carrera, no consiguió más éxito que el de “Aline”. Esta canción la escuché por primera vez en ese programa tan musicalmente didáctico, el de Francis Lorenzo, que a mis catorce añitos hizo tanto por mi cultura musical. Escuché la versión en español y me enamoré de esa canción. Tanto fue así, que desde entonces intenté conseguirla sin éxito. Por aquel entonces no existía San Internet, y el disco era nada menos que del año 1965. Fue a mis 18 años cuando mi primera novia en serio me regaló el CD de Christophe y que agradecí. Y es que esta chica se caracterizó por escucharme tanto a mí, como a mis deseos musicales con los que me hizo realmente feliz. Aún recuerdo el estribillo en español: “Y yo grité. Grité ¡¡Aline, vuelve a mí!! Y yo lloré. Lloré, oh cuánto padecí…”. Pero la parte que más me gustaba era ese impasse donde decía: “…Sobre la arena su suave rostro que me sonreía…Luego llovió sobre la playa y en esa tormenta ella desapareció…” Aún la escucho y me emociono como cuando tenía catorce años, o dieciocho años, o cada cuanto poco tiempo me da por darle al replay del reproductor y no cansarme de tener esos sueños románticos con… “Aline”.