
24 -
Silvio Rodríguez - Por quien merece amor (1982-Unicornio)
Fue un
año como 1982, en un disco tan fabuloso como ‘Unicornio’ cuando alguien del que
no tengo el derecho a hablar se inventó un poema inserto en una canción llamada
“Por quien merece amor”. Este ser humano, poeta de la música y de las letras,
hizo este tema que no he dejado de escuchar desde que me hice con toda su
discografía. ¿Qué diré de Silvio? Pues que poner una canción suya en estos
puestos me resta cualquier tipo de credibilidad musical. Sin embargo, como ya
he dicho, es una lista de vivencias, de canciones de vida. De todas las de
Silvio Rodríguez esta es la que ocupa un mayor puesto porque me ha enamorado.
Tiene un algo que aún ahora no logro explicar sino a través de su letra. Son
seis minutos de oda musical inefable. Probablemente una de las letras más
insuperables de toda esta lista.
¿Te
molesta mi amor? Mi amor de juventud. Y mi amor es un arte en virtud
¿Te molesta
mi amor? Mi amor sin antifaz. Y mi amor es un arte de paso
¿Te
molesta mi amor? Mi amor de humanidad. Y mi amor es un arte en su edad
¿Te
molesta mi amor? Mi amor de surtidor. Y mi amor es un arte mayor
Mi
amor, es mi prenda encantada, es mi extensa morada, es mi espacio sin fin
Mi
amor, no precisa frontera, como la primavera no prefiere jardín.
Mi
amor, no es amor de mercado porque un amor sangrado no es amor
Mi amor
es todo cuanto tengo si lo niego o lo vendo, ¿Para qué respirar?
Mi amor
no es amor de uno solo, sino alma de todo lo que urge sanar
Mi amor
es un amor de abajo, que el devenir me trajo, para hacerlo empinar
Mi
amor, el más enamorado, es del más olvidado, en su antiguo dolor
Mi
amor, abre pecho a la muerte, y despeña su suerte por un tiempo mejor
Mi
amor, este amor aguerrido, es un sol encendido por quien merece amor
23 - La
Musicalité acústico - Cuatro elementos (2011-acústico)
Fue
número uno en el año 2010. Sin embargo este año encontré esta versión acústica
que suena muy diferente a la de aquel entonces. Como dije en su momento, será
una canción indeleble. No es número uno, pero está en la lista porque significa
mucho, la he escuchado bastante –esta versión- y porque sigue siendo una
canción imprescindible a pesar del tiempo. Incluso este sonido que sacaron me
sobrecoge aún más. Hace tiempo que la publiqué, como podréis escuchar y ver en
este enlace (http://bastetstan.blogspot.com.es/2010/07/la-musica-tiene-4-elementos.html)
o este, que es el acústico al que me refiero (http://bastetstan.blogspot.com.es/2012/04/punto-de-inflexion-elemental.html).
22 - James Blunt - I can't hear the
music (2007-All the lost souls)
James
Blunt tiene la capacidad de llenarme de paz, de optimismo, de unas ganas de hacer
e invertir mi tiempo en cosas productivas para mi persona. Y contrariamente a
“I can’t hear the music”, sí que puedo escuchar la música de este británico que
lleva años conquistándome con sus letras y canciones absolutamente indelebles
que me han enamorado. Podría haber rescatado “Shine on” –una de mis favoritas-;
o “High”; sobre todo la primera que nombré no me perdonaré no ponerla en la
lista, pero sé que “Shine on” será una de esas canciones que brillará siempre.
Sin embargo “I can’t hear the music” fue una canción que comencé a escuchar a
mediados de año y que conforme pasaron ciertos acontecimientos vinculados con
el final de la carrera y la toma de las primeras decisiones, la escuché
bastante. Me encanta sobre todo ese momento en el dice algo así como “corre,
Yoshimi, corre, porque Billy se consiguió un arma, y es bueno estar asustado:
ellos te enviarán a tu tumba”. Sin ser una de las mejores letras, dice mucho.
21 - Pereza - Ameli (2009-Aviones)
Esta canción ya la publiqué en su momento,
podéis ver lo que dije y puse en este
enlace (http://bastetstan.blogspot.com.es/2012/04/totalmente-enamorado-de-amelie.html).
Por este motivo y por otro muy personal prefiero no comentar mucho más.
20 - Mindy Gledhill – Anchor
(2010-Anchor)
“Anchor” de Mindy Gledhill es literalmente un ancla.
Lo es porque nunca he conseguido escucharla tan sólo una vez. No puedo y tampoco
quiero. El piano, su voz, el aire que tiene a ‘nana’. Aunque yo la tenía bastante
idealizada allá por el mes de junio acabé haciéndola maldita por cuestiones que
prefiero no decir y ahora cada vez que me vuelvo a enganchar a este ancla, siento
un ectoplasma síntoma de que algo malo va a sucederme. Cuestiones estas aparte,
aunque me haya resultado difícil expresar el por qué, lo que no dudaba era de que
había sido una de las canciones que más escuché este año.



