Al igual que en su momento sorprendí a más de uno al poner una canción de merengue (que no sido todo lo consecuente que debiera, pero ya habrá tiempo), ahora sorprendo con otro estilo musical que probablemente a muchos sorprenda, sino a todos. Se trata de música clásica. No controlo mucho, la verdad, pero sé que me gusta y qué quiero escuchar, tengo mis favoritos, claro, pero mi autor favorito lo dejaré para otro momento. Debido a cosas de la semana pasada recordé esta canción del año 1812, la Obertura final de Tchaikovsky. Me encanta, es música de celebración, de euforia. Primero la Obertura, el comienzo que es fantástico, pero sobre todo recomiendo el minuto 3:06, con el Cresccendo. La música clásica en algunos momentos, en varios momentos de mi vida ha estado ahí y yo, como melómano declarado, siempre estaría dispuesto a escuchar un buen concierto de música clásica, a ser posible de violín y piano, pero Tchaikovsky también me vale. Disfruten con este estilo y con la alegría. Para que os levantéis un lunes con efervescencia.