¿Dónde está el camino?

Radio_Macande-Buena_Onda-Frontal Buscas, buscas y buscas. Algunas veces encuentras pero pierdes. Otras crees ver el camino pero se trata de engaños del destino. Dibujas trayectorias volátiles alrededor de ti mismo con el objetivo de ser tu mismo. Mientras pasa el tiempo te das cuenta que no haces más que divagar, que ir lentamente y sacrificar a destiempo. Hablas y nadie te escucha. Tu presencia pasa inadvertida. Das pero nada de eso tiene valor. Eres como una foto en blanco y negro perdida en un baúl, como la luna que casi todos ignoran, como el sol que nadie quiere ni puede ver mirando de frente. Quieres encontrar un camino pero no sabes cuál es. Has perdido el tiempo divagando y te has extraviado. Saliste de tu camino pero tus ojos ciegos creen…no, quieren creer que sigues en el camino. Pero lo que ha pasado es que las circunstancias te han apartado del camino. Y no tienes cómo encontrarlo, a quién preguntarle. No tienes nada y aunque no lo dices, dentro de ti mismo hay un eco que has silenciado, ese eco no hace más que repetir “¿Dónde está mi camino?”. Canción de Radio Macandé, “Dime dónde está el camino”, del disco ‘Buena onda’ que vio la luz en 2007.

…Ya nada es lo que era

Este el final de la historia. Segunda parte. Le contesté asumiendo que había sido yo el que había asesinado las primaveras, de ahí que “Ya nada es lo quera”. Ismael Serrano, “Naves ardiendo más allá de Orión”, de 2005.

 

Ya nada es lo que era,

nuevos paisajes, nuevas fronteras,

delimitando mis gestos, mis costumbres.

Otra lumbre iluminará mis versos,

otros muertos mis soledades,

otras felicidades mis fiestas,

otras dudas mis certezas.

Ya nada es lo que era.

Me tendré que acostumbrar

a esta fría soledad

como un viejo con días contados a su enfermedad.

Y nombrarte o esperarte en un café,

y padecer otro principio,

y volver a los sitios en que me has abandonado,

y ser asesinado

allí donde te amé.

Ya sólo me queda

la vacía pena

del viajero que regresa.

Estoy tan perdido,

soy el asesino

de tantas primaveras.

Ya nada es lo que era.

Ya nada es lo que era,

recorreré las aceras

buscando una luz que me recuerde a ti.

¿Quién me acompañará ahora a los Alphaville?

¿Quién hará cicatriz mis heridas?

¿Quién descubrirá mis mentiras?

¿Quién facilitará mi huida?

Y es que ya nada es lo que era.

Ya sólo me queda

la vacía pena

del viajero que regresa.

Estoy tan perdido,

soy el asesino

de tantas primaveras.

Ya nada es lo que era

En un mundo raro…

Esta historia es muy corta. Primera parte: Ella volvió como solía hacerlo, con pocas palabras, una melodía y muchas indirectas preguntándose cuestiones “En un mundo raro”. Así son ‘Los Secretos’ en 2011.

Lo que no existe, nos unirá

Es casi imposible conseguir algo de Paco Bello salvo por Youtube. He escuchado apenas dos o tres canciones. La de hoy, con un claro sonido de Maqueta, se titula “Todo lo que no habrá”. En esa primera semana en la que no paraba entre clases, trabajos de universidad, rehabilitación, clases de inglés, teatro, trabajo de fin de semana, pruebas médicas y ayudas a compañeros, amigos y familia, mi cabeza iba un poco extraña. Era mucho. Esta canción me ayudó a ver cosas. Por ejemplo. Caminando por esa ciudad que tanto me gusta, veía las nubes, el cielo azul, y sobre él, un avión que con el sol se iluminaba. Pensé: “Qué bonito”. Pero luego pensé: “Pero me da mucho miedo montar en avión”. Lo ves y piensas que quisieras estar ahí rumbo a otra vida, pero al estar in situ sufres las consecuencias indirectas, en mi caso, el miedo al encierro, al aterrizaje y al despegue. Pasó entonces que comencé a pensar en cosas que eran bellas, sentimientos, personas, relaciones, estudios y demás que de lejos idealizas y que en algunos casos, tras llegar a alcanzar esas metas descubres frustración, miedo, insatisfacción, dolor, etc. Es como si alcanzar lo bella lo convirtiese en susceptible de caer en futilidad. Esto lo pensé durante toda una semana en la que “Todo lo que no habrá” de Paco Bello sonaba de fondo. Su letra, desde luego, era un incentivo a creer en cosas realistas, bajarse de las nubes pero al mismo tiempo sentir cosas positivas. Disco “Nauta” del año 1999.
Todo aquello que nos hiere, pero no nos mata
nos acabará uniendo
todo aquello que nos puede en cada mirada
abrigará después otros momentos
Está claro que no formaremos una familia
es evidente que no adornaré tu árbol por Navidad
que no te quitaré la ropa, ni tu a mi de los ojos
las ganas de arrancártela
Y todo lo que no habrá
nos acabará uniendo y será
como no morir a pesar del tiempo
Todo aquello que ya no hacemos
significa que en el mundo
ya hay lugares sagrados
Todo el cielo que fue nuestro
no caerá en ningún embudo
si el pasado es un respaldo
Está claro que no formaremos una familia
es evidente que nuestro bebé como mucho
te lo puedo dibujar
que no pondré la sombrilla en tu playa
ni tu la S en mi cama
Todo lo que no habrá,
nos acabará uniendo y será
como no morir a pesar del tiempo
Todo aquello que nos separa
puede que al final nos lleve al altar
sabes que lo digo de mentira,
porque sabes, que te quiero de verdad

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