Hace un año estaba bailando bajo una torrencial y contumaz lluvia. Estos días ha hecho frío, ha llovido mucho e incluso nevado, por eso recuerdo perfectamente aquellos días y hoy hace 365 que bailaba al lado de mi casa mirando al cielo, mojado como nunca en mi vida. Aquel baile se debió a circunstancias que en este blog no viene a cuento. Pero como quiera que ha caído mucho desde hace un año, y también muchas gotas de lluvia, hoy aleatoriamente el destino, el Universo puso esta canción debajo de mí. La conozco desde hace muchos, muchísimos años, tantos como ocho, desde que salió al mercado el disco "Marca Registrada" del año 2003. Ah, claro, hablo de Rosana y de su canción "Tormenta de arena". Es una de las bandas sonoras de toda mi vida, con una significancia que sería imposible resumir. Su letra, quizá prosaica, para mí son como versos de amor a una historia compleja, difícil, casi hipotecada cuando dice "No tendrás quien avale esta ruina de amor". Ya acabé mis exámenes, voy más relajado y regreso después de un tiempo regalando una tormenta de imaginación inimaginable en forma de canción que para mí es algo tan indescriptible que me sume en un mundo distinto. Me adentra de nuevo en Bastetstán y en otros aledaños. Rosana viene a mi blog cantando "Tormenta de Arena".
Versión íntima
Versión extendida