Extremoduro, ese grupo "prohibido", ha sacado nuevo disco hace un par de semanas "Material defectuoso". Así se llama el nuevo trabajo de Robe Iniesta y Cía. Después del nivel de la "Ley Innata", era difícil saber qué depararía el futuro, pues la obra y gracia de este grupo es larga, prolífica y también muy heterogénea, sin perder de vista su sonido rockero, han hecho cambios, han tenido sus buenas y malas etapas, pero los que conozcan algo de música, ¿a quién no le gusta por lo menos una canción de Extremoduro?....Bueno, igual habrá alguien, pero en mi círculo tengo la fortuna de estar rodeado de personas que les gusta y me siento privilegiado. Y si es un privilegio escuchar a Extremoduro y sus canciones, no lo es menos poner una de las canciones de su disco con un nombre, dicho sea de paso, muy esclarecedor: "Otra inútil canción de paz". El que conozca este grupo sabe que no se corta con los títulos: "Puta", por ejemplo, gran canción, por cierto. La letra de la canción que pongo ahora es fantástica, pero lo mejor es el sonido, es volver a estudiar a Extremoduro y ver que no sólo no ha perdido su esencia, sino que su letra a poco que seas un poco como el que suscribe, te llegará. Y para más demostración su letra, entre lo taciturno y lo reivindicativo, que ambas cosas no son excluyentes. Lo cierto es que escuché esta canción ayer y fue otro de esos amores a primera melodía, aunque no es la única. Tengo varios monotemas sobre grupos y personas que quisiera colocar y ahora en cuanto tenga algo más de tiempo se notará por el goteo constante de música. Les dejo simplemente con la letra de "Otra inútil canción de paz" y la canción.
No me amarga el sabor de la derrota.
Del fracaso ya he sido compañero.
Me acurruco al calor de mis pelotas
y me fijo en cómo les crece el pelo.
Pide un deseo.
-Quiero que caiga una droga del cielo,
puro veneno,
que haga del mundo un lugar más ameno.
Y respirar, que entre bien dentro sólo con respirar.
Me ha cagado en la calle una paloma,
que llaman, de la paz, la mensajera.
Me calienta el calor de las personas
y hace un frío que pela por la acera.
Pide un deseo.
-Quiero que el odio me salga de dentro.
Pide un deseo.
-Quiero cambiar este mundo tan feo.
Y respirar, y poder decir que estoy aquí, que estoy
en contra de todo.
Anda calla, anda, y
pide un deseo.
-Quiero que caiga una droga del cielo,
puro veneno
que haga del mundo un lugar más ameno.
Y respirar, que entre bien dentro sólo con respirar.
Yo pido lo mismo que Extremoduro, a ver si no es una petición inútil y se cumple. Aunque creo que es pecar de Utopía...
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pequemos pues de utópicos, mejor eso que resignarnos y conformarnos.
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