El pasado sábado 8 de enero de 2010 me levanté a las 7 de la mañana y sonó enseguida una canción titulada “No voy a mover un dedo”. Una canción que por su propio título dice mucho. Y no es que ese sábado precisamente no moviera un dedo, pues estuve casi todo el día haciendo un trabajo para Una indirecta: No pienso mover un dedo y…
El pasado sábado 8 de enero de 2010 me levanté a las 7 de la mañana y sonó enseguida una canción titulada “No voy a mover un dedo”. Una canción que por su propio título dice mucho. Y no es que ese sábado precisamente no moviera un dedo, pues estuve casi todo el día haciendo un trabajo para
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario