De repente llega un momento que
quieres tratar no olvidar nunca. Ese momento con suerte dura más de unas horas,
varios días. Envuelve un aura tan maravilloso que eres feliz. Quizás por un
comentario, unido con hechos y una ruptura con la rutina. Se concatenan varios
hechos que propician que seas exultantemente feliz. Con mucha fortuna, creo que
una de las mayores, logras que esos momentos sean captados por una banda
sonora, una canción en este caso que permita asociar unas frases, unos sueños,
unos hechos, con esa música. Luego viene el pasar de los días y lo efímero que
resultan muchas cosas en ocasiones. Simplemente desaparece…pero queda una
canción que te recuerda lo sucedido, se trata de esta cuyo título sugerente es “Desaparece”
de Los Secretos. Como si fuera una metáfora de todo esto, aquello fue un
secreto, ocurrió en la soledad de la ciudad, de la calle, de mi habitación, de
mi PC y de un libro (en diferentes fases). Esta canción apareció no por muchas casualidades. Su historia es triste,
pero uno de los Urquijo y compañía lograron en su último disco, ‘En este mundo
raro’ (2011), que hubiera historias reales y que llegan con una melodía
adecuada. Esta historia de desaparición o fuga es triste, quizás adelantándose
a lo que estaba por ocurrir en ese pequeño impasse de unos pocos días. Hoy ya
poco queda de aquellas sensaciones, sólo música, esta canción, un sueño que
realizo despierto y muchos miedos delante de mí para intentar superarlos,
intentando que vuelva a aparecer esa sensación, ese momento, esa circunstancia
que me hizo sentir especial por un lapso de tiempo muy breve.
Sólo disfruta el show de Lenka
A Lenka la conozco porque escuché dos canciones suyas en Anatomía de
Grey que me encantaron y que puse en mi lista personal del pasado año. Ignoro
cuándo y por qué, tenía una canción suya en mi vetusto ordenador. La escuché anoche
y me sentí tan feliz que no pude pegar ojo en toda la noche. Se trata de la
canción “The Show”, del año 2008, de su álbum de título ‘Lenka’. Esta artista
australiana, al parecer, y sin yo saberlo, se hizo famosa por esta canción
precisamente ¡¡Qué ignorante soy!! Al parecer fue de un anuncio, no sé cual ni
nada de eso. Sé que la escuché el año pasado en youtube cuando me puse a
indagar sobre más canciones de ellas. Eso explicaría el por qué la tenía en mi
carpeta de Música de mi ordenador. Se trata de una joven cantante australiana,
cuyos antepasados fueron checoslovacos. Datos estos aparte, tengo que decir que
desde que anoche escuché la canción, me es imposible dejar de escucharla,
aunque al decir verdad, no se trata en si de la canción sino de este videoclip.
Es fascinante. Me atrapó como en su día lo hizo el de ‘I’m sleping’ de Quadron.
Me encanta Lenka, sus facciones, su expresión facial, las energías tan
positivas y tan bonitas que transmite en este vídeo. Comenzar una semana así, creo es que es de tener muy buenos propósitos para intentar alejarse de todo lo malo y negativo que nos rodea.
La música dejó de ser mi religión
Fue hace ya más de diez años. En
una playa del sur de Tenerife, en mitad de un macro concierto en el que miré a
las estrellas. Nunca sabes lo que te va a deparar el destino, pero en aquel
momento ni tan siquiera sabía de la existencia del propio destino, era tan
ignorante de tantas cosas, era un papel aún en blanco. Sin embargo, pensaba que
lo sabía todo. Curiosamente cuando más sabes, sueles pensar que sabes menos,
como me pasa ahora mismo. Estaba rompiendo muchos vínculos y yo aún no lo
sabía. Rompía mi vínculo definitivo con Asturias, con aquella tierra, con
aquella mujer. Al mismo tiempo comenzaba una etapa de inestabilidad
sentimental, unas fallidas matemáticas sentimentales que harían del amor un
asunto escamoso. Rompía, al mismo tiempo, aún sin saberlo también, con una
parte de mi pasado, y en ese pasado sonó mil horas este grupo: Maná. Este grupo
mexicano fue mi primer ‘vicio’ musical. Fui el más fans de entre sus fans y,
probablemente, el primero en este país, aún cuando apenas si estaban dando el
salto lejos de su México natal, cuando su segundo disco, ‘Falta Amor’, no era
conocido, cuando otras grandes y escuchadísimas canciones a posteriori, no las
conocían nadie, cuando eran el grupo de “La puerta azul”; “Buscándola”; “Maeo”;
“Falta Amor”; “El Desierto”, etc… Fue hace algo más de diez años cuando comenzó
el principio del fin de mi idolatría por este grupo. No sucedió enseguida, ni
fue de la noche al día, pero recuerdo perfectamente cuando esta canción que
pongo aquí, fue mi devoción, mi religión. “Eres mi religión” fue de otro
tiempo, de otras circunstancias, de otro oído, de otra persona (yo); de otras
personas (ellos), de otras músicas. Una vida que no es esta vida. ‘Revolución
de amor’, a mi humilde entender fue el último gran disco de Maná. Con la
perspectiva de los años, me atrevo a ser críticos con ellos. Comenzaron
llenando estadios de tierra, con unos cuantos miles de personas que se
desplazaban a lugares lejanos dentro de la isla para ir a verlos (hace unos
quince años); tiempo más tarde, cuando ya todo el mundo conocía la famosa
canción del muelle, esos pocos miles se juntaron para llenar el mayor recinto
deportivo de la Isla y batir récords. Lo recuerdo con tristeza, pues fue el
comienzo del declive de mi idolatría hacia ellos. Su música comenzó a parecer
anodina, igual, no me transmitían todo lo que me transmitían cuando cantaban
otras que ya no tocaban porque…porque no tocaba o vete tú a saber. Hoy día han
perdido su primer fan en este país, pero a cambio se ha multiplicado su
seguimiento por millones y millones de personas. Objetivamente han salido
ganando (¿no?). El caso es que esta canción fue de las últimas que me
sobrecogieron, al igual que ese disco que en parte y sólo en parte estaba bien.
Hoy día no creo que sean capaces de hacer grandes trabajos como “Sueños
Líquidos”, por ejemplo. Por todo esto escucharlos me da mucha pena y lástima, y
me traen recuerdos de cuando era fan y sus canciones eran la plena banda sonora
de mi vida. Hoy cambié Maná por Marwan y ya he dicho lo que supone para mí éste
personaje que abarca tantas horas de mi vida con sus letras y música. “Eres mi religión”
fue una canción que marcó un punto de inflexión y que significó mucho por venir
de quien venía y por lo que me transmitió. Hacía más de un año que no publicaba
nada de ellos y estas palabras las escribo con todo el corazón.
.
Esos muros diarios
No tengo demasiado tiempo, o no lo he tenido, pero tengo muchas ganas
de compartir esta canción. Se trata de “Walls”, del cantautor norteamericano
Ryan Adams. Es una canción que descubrí hace muy poquito, aunque haya salido en
el disco “48 Hours” de 2001. Recuerdo que hace unas semanas estaba en la tienda
de discos más chula de La Laguna (Tenerife) con mi amigo ‘armonicista’ y sonaba de fondo Ryan Adams.
No es que asocie esta canción con aquel momento. Más bien la canción me hace
soñar con momentos que quisiera que llegaran algún día. Me hace soñar con un
lugar, con varios amigos, jugando a billar, ajedrez, dardos, Risk o algún otro
juego de mesa de una forma periódica. Lo sé porque es lo que estaba soñando
esta mañana mientras hacía mis deberes mañaneros. Me da mucha tranquilidad esta
melodía, aunque la letra realmente no diga demasiado o tenga nada que ver con
lo que estoy soñando. Lo dicho, no tengo demasiado tiempo pero he roto mi
organización temporalmente para poner esta canción: “Walls” de Ryan Adams.
Justo a la altura de tus ojos
Hoy desperté con ganas de escuchar a Boza, su voz. Y no pasé de la
primera canción de su segundo disco: Rollitos de primavera. Mientras caminaba
por la calle me iba embrujando su voz, la letra cálida de la canción número uno
de su disco que, no obstante, pese a haber sacado el pasado mes de diciembre de
2012, ya la cantaba en otros formatos y lugares. Esta mañana me tocó volver a
despertarme sin ganas y caminar por esta ciudad tan poco atractiva, tan
desconocida. Después de una media hora escuchando la canción, acabé queriendo
soñar con un mundo mejor para mí. Cómo debería haber sido todo, qué hubiera
pasado si… y comencé a sentir que volvía hacia atrás y no cometía los mismos
errores. Todo hubiera cambiado si hubiera tenido cierta suerte, o si cuestiones
capitales hubieran sucedido. El tono romántico de la canción propició que
acabase girando en torno a las mujeres. Volví entonces a tener dieciocho años y
estar en Asturias; veintisiete y estar en Navarra. Y comencé, en definitiva, a
soñar. Y creo que en todo el día de hoy, no dejaré de hacerlo escuchando de
fondo esta canción e intentando captar su letra, su esencia, algo que subyace
enterrado dentro de un cofre en el fondo, muy hondo de mi ser. Hoy me he
despertado con Boza “A la altura justa de tus ojos”.
PD: Ahora mismo me acabo de enterar que dentro de menos de un mes, el día 2 de febrero, estará muy, muy cerca de donde vivo, en la provincia de Alicante. Mi primer deseo de 2013 se cumple. Un gran motivo para sonreír, para esperar que pasen los días.
Como una canción aun sin acabar
Te repites en mi mente de forma intermitente
Tu, la musa de mi música
Por tus vaivenes me dejo llevar
Como si este mundo fuera a terminar
tu me besas con la fuerza de quien sabe que tendrá
Muy medidas y contadas ocasiones
De hacer de ese beso algo habitual
Sobrevivo a base de viejas historias
Incompletas que no acaban por el miedo a terminar
Oyendo tu voz en cada voz extraña
Impregnando con tu esencia mis pasiones, mi verdad
Tu, a luz que apaga todos mis temores
El lápiz que me escribe las canciones
La estrella que me sigue adonde voy
Tu, la suerte que besó mi libertad
Las letras con las que aprendí a cantar
Tu ritmo es el que marca mis latidos
Con las manos aun inquietas pienso en ti
Pues te tuve entre mis brazos y otra vez te has vuelto a ir
Indelebles son los surcos de tus dedos
Que han marcado ya mi piel y mi pasión
Lúchame con besos, déjame ganarte
Reinventarnos a la vez será cuestión de práctica
Bebe de la sed que siento al admirarte
Muérdeme las ansias pero sin cansarte
Y a veces nos prestamos las cosas de valor
Y nos intercambiamos mientras que hacemos el amor
El alma entre las manos
Y entre los labios los tequieros los que adornan las paredes
De este cuarto al que me escapo a veces.
Tu, a luz que apaga todos mis temores
Las letras con las que aprendí a cantar
Susurros de Wham!
Año nuevo…canción vieja. Surgen cancines sin saber por qué, muchas
veces porque si escucho una canción que tenía graba en un casette, y no le
sigue la que le solía, mi cabeza genera por si sola la canción que va a continuación.
No sé cuál era la que precedía a esta canción, pero desde hace ya unos días no
ceso de escucharla en mi cabeza. Se trata de la ‘Careless Whisper’, del ex
grupo de George Michael, Wham! Este grupo que triunfó en los años 80 con
algunas canciones, fue la lanzadera para el cantante anteriormente mencionado.
Este susurro de canción fue número uno en Estados Unidos, Australia, Reino
Unido y Holanda (según la wiki). Del álbum Make It Big, del año 1984, es, sin
lugar a dudas, la canción que más he escuchado de este grupo y de George
Michael. Me retrotrae a hace catorce años y mis amoríos de entonces, mis
tristezas de entonces. Sin embargo, tiempo después esta canción se convirtió
para mí, no en sinónimo de tristeza, sino de romanticismo. Porque bajo su
melodía imaginé noches enteras de pasión, de sexo con una mujer, imaginé la
manera romántica en la que haría el amor, en la preparación de ese plato de
gran gusto. Hoy día sigue ejerciendo un gran poder de romanticismo aunque su
letra no sea exactamente muy romántica….no, no lo es para nada, pero bueno, en
aquellos momentos yo no me preocupaba por las letras de las canciones, sino por
lo que me transmitía. Después de mucho tiempo vuelvo a publicar una canción sin
programar.
Nº 1 de 'Mis 50 Principales': "En mi cabeza" sólo hay ''Semilla en la tierra"
1.- Carlos Chaouen – Semilla en la
tierra / Marwan – En mi cabeza
Sin lugar a dudas Chaouen ha sido
el cantante que más he escuchado este año, o para ser más exactos, el que más
me ha cautivado por sus letras. Esta versión de ‘Semilla en la tierra’ hecha en
el programa ‘Ratones coloraos de Jesús Quintero con Diego El Cigala a su vera en
2006, ha
sido una oda a mis pasos, a mi vida. La letra es sencillamente inefable. No hay
adjetivos calificativos para expresar lo mucho que ha significado esta canción,
las cientos, o quizás miles de veces que habré escuchado a lo largo de este año
la canción que, por otro lado, trata de la vida y en eso está también la
valoración. Es la vida, lo que duele, como un puñal, la vida que no tiene que
ver con amoríos –o un poco sí, ¿quién sabe? Duelen muchas cosas pero hay veces
que existen estos tesoritos que a un melómano como yo le saben a gloria y, a
veces, es la única salida a la felicidad o al desahogo. Este año, sin duda,
hace tiempo lo tenía decidido, ‘Semilla en la tierra’ ocupa el número 1 de mi
lista, de la Banda Sonora de Mi Vida. En 2010 fue 7º. No obstante, hay una
letra igual o mejor, no por su especial litúrgica propia de Chaouen, sino
porque desde finales del pasado año todas ya cada una de las palabras escritas
e interpretadas por su cantante son el fiel sinónimo de mi vida sentimental. Se
trata de ‘En mi cabeza’ de Marwan, que comparte número uno con Chaouen. Ya el
pasado año estuvo en lista y ocupó el puesto 11º. Era indiscutible que, salvo
sorpresa, estas dos canciones se llevarían el galardón, sin embargo me ha sido
imposible decidirme y en este décimo aniversario, estos diez años de lista he
decidido dar el número 1 de ‘Mis 50 Principales’ a “Semilla en la tierra” y “En
mi cabeza”. El motivo por el que la canción de Marwan copa el primer puesto es
claro: su letra. No conozco aún una canción que defina tan bien la historia
sentimental de mi vida. No es bueno que una canción te defina o te describa,
pero esta en particular por lo que me hace sentir. Es mi canción en estos
momentos, la que me hace expresarme físicamente, la que me quita las palabras
porque ya están escritas. Poco puedo decir. Era esa canción la que cuenta lo
que pasa por mi cabeza casi a diario. Por eso hay dos números uno.
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