Hace un año estaba bailando bajo una torrencial y contumaz lluvia. Estos días ha hecho frío, ha llovido mucho e incluso nevado, por eso recuerdo perfectamente aquellos días y hoy hace 365 que bailaba al lado de mi casa mirando al cielo, mojado como nunca en mi vida. Aquel baile se debió a circunstancias que en este blog no viene a cuento. Pero como quiera que ha caído mucho desde hace un año, y también muchas gotas de lluvia, hoy aleatoriamente el destino, el Universo puso esta canción debajo de mí. La conozco desde hace muchos, muchísimos años, tantos como ocho, desde que salió al mercado el disco "Marca Registrada" del año 2003. Ah, claro, hablo de Rosana y de su canción "Tormenta de arena". Es una de las bandas sonoras de toda mi vida, con una significancia que sería imposible resumir. Su letra, quizá prosaica, para mí son como versos de amor a una historia compleja, difícil, casi hipotecada cuando dice "No tendrás quien avale esta ruina de amor". Ya acabé mis exámenes, voy más relajado y regreso después de un tiempo regalando una tormenta de imaginación inimaginable en forma de canción que para mí es algo tan indescriptible que me sume en un mundo distinto. Me adentra de nuevo en Bastetstán y en otros aledaños. Rosana viene a mi blog cantando "Tormenta de Arena".
Versión íntima
Versión extendida
Que bien que ya estes de vuelta, has regresado con ganas, y además con Rosana cantando una canción increíble. ¡Como la interpreta, como la vive!, que bonita... Me ha impresionado su voz, con ese toque ronco, desesperado, hablando de algo que "la arrasa, la empuja, la quema", de algo que la mata y la hunde, algo tan doloroso como el amor, el mejor y el peor de los sentimientos.
ResponderEliminarCurioso que un año después este lloviendo, te puedo imaginar ahí, bailando bajo la fría lluvia y se me ponen los pelos de punta... Es algo muy liberador, espontanéo, alegre. Yo nunca he salido a la lluvia pero me gustaría. Lo único es que me da miedo pillar una neumonía, jaja.
Un beso
:)
Gracias Ana. Un millón de gracias por cada una de tus palabras, por ser, la mayoría de las veces, la primera o la única que se acuerda de escribir en este rincón, por ser tan generosa en tus palabras, en tu recuerdo de este mundo. La lluvia es una liberación, mientras más fuerte y más cae, y mientras menos miedo tienes a ello, más espectacular es esa escena. Yo, que tenía ganas de hacerlo desde pequeño lo hice el año pasado. Nunca olvidaré ese 1 de febrero, las razones que me llevaron a ello. Nunca olvidaré los días previos donde no dejó de llover ni un solo día como si fuera una premonición de todo lo que llovería metafóricamente posteriormente. Esta canción no estaba en aquel momento pero escuchándola hoy me ha entrado la nostalgia de la libertad de semejante acto. Obviamente luego enfermé, el típico catarro de toda la vida. Pero ese catarro no lo recuerdo como algo malo, se curó, pero lo que nunca curará fue el goce de aquel día y de los previos que le dieron la circunstancias perfectas a eso. Y esta lluvia de arena de Rosana es lo más parecido a lo sucedido. Seguro que sabes por donde va el camino al que quiero llegar con estas palabras. Echaba de menos tus palabras y contestarte. Menos mal que ya estoy más o menos libre y puedo retomar este espacio en la medida en la que vaya cogiendo fuerzas.
ResponderEliminarUn fortísimo abrazo mi buena Ana